Enfréntate a cualquier juego sin sufrir tearing, stuttering, parpadeos o interferencias. La compatibilidad con G-SYNC hace coincidir dinámicamente la tasa de refresco de la pantalla con la velocidad de fotogramas de la GPU. A diferencia de otras tecnologías, su tasa de refresco ilimitada admite desde cero hercios hasta el máximo soportado por el panel LCD, por lo que puedes contar con un rendimiento excepcional en cada juego.